Hace meses comente mi experiencia limitada en el mundo de las escuelas de cine. Aprendí muchas cosas, la más importante, que tenía que ir a rodajes y no estudiar en una escuela para aprender.
En este segundo capítulo y sus diferentes partes de
ESCUELAS DE CINE, hablare de los engendros que te encuentras en sus clases, con todo el cariño y mala leche posible. Pero antes, un pequeño resumen, para enseñar a la gente lo que hay y que nadie se asuste:
No había ninguno así en mi clase, pero alguno se le acercaba... (Cecil B. Demented, 2000) *El Friky: El tipo que cree que cualquiera puede ser
James Cameron y que hacer una buena tercera parte de
Terminator no tendría que ser tan complicado. En ese grupo me encontraba yo, aunque mi caso es bastante especial... Ya lo ampliaré convenientemente. Cuando alguno dice que una película de terror o acción es buena, la iluminación en sus ojos es perpetua. Y, como no, siempre tiene una película o director fetiche, que se sale un poco (
no demasiado) del concepto
fan y que le convierte, por arte de
magia, en un entendido. (
Cómo nos engañamos a nosotros mismos...)
*El Gafas-de-pasta (lease todo junto y sin respirar): El clásico entre los clásicos.
Basicamente es un
friky, pero que en vez de
flipar con
Star Wars o con Jungla de Cristal, decide que el movimiento Dogma (
nada que ver con la película de Kevin Smith) es su camino, que
Bergman es lo mejor y/o que cualquier cosa que no se estrene en los cines por falta de público es digna de ser estudiada y reivindicada. Cuando descubre algo "nuevo", no puede evitar compartirlo con el resto de la humanidad y defender a capa y espada su descubrimiento. Sin embargo, cuando su "defendido" se vuelve más "comercial" (
gana un Oscar, hay más de dos personas que ven sus películas o, simplemente, se dignan a doblarlas en España), se ha "vendido al sistema" y no hay nada más puro que sus primeras películas o cortometrajes. Vamos, un
friky solitario y aislado en su mundo de ideales
fílmicos.
*El "Yo pasaba por aquí y...": Son personas que no saben realmente porque están estudiando cine. Es más, han decidido tomar este camino porque les gusta ir al cine y disfrutan bastante con todo tipo de películas. Pensaron un día
"tengo que hacer algo con mi vida" y salio dicha opción como caballo ganador en una carrera demasiado igualada. En principio, son los más interesados en todo lo que rodea al cine y son los que tienen los ojos más abiertos a cualquier cosa. Sin embargo, con el paso de los meses,
descubrirán, como en cualquier carrera, si realmente esto es "lo suyo" o no. En cierta medida, me parecen los más humanos y, si sale algún director de ello, los más sinceros con lo que hacen.
*El "Otra aventura más.": La persona que ha vivido mil historias, cada una más
rocambolesca y que, en un momento de su vida se plantea que tiene que transmitirlo al resto de la humanidad. Podía haber elegido la literatura, el
cómic... Pero el cine es más arriesgado, más personal... Vamos, que en si, es otra aventura que vivir. El resultado de lo que pase al final del camino les da igual, sólo quieren aprender, por lo que no supondrá un trauma que salga mal la cosa.
*El "Iluminado": "Tome peyote por encima de las nubes del Atlántico, mientras un coyote me guíaba por las estrellas del firmamento", o, lo que es lo mismo, un
Bunbury de la vida.
Flipa con cualquier cosa y sólo se siente uno con el que
flipa igual que él o el que haya hecho cosas mejores o diferentes a las suyas. En el cine, es alguien que llena todo de
metáforas, venga o no a cuento, para representar las fumadas que se mete para el cuerpo. Peligro: si consigue algún
fan, lo puede convertir en icono de una generación en un abrir y cerrar de ojos, aunque no suele suceder.
*El Director de Cine: El auténtico. Se lo ves en los ojos cuando hablas con ellos. Pocos tienen la suerte de tener esa chispa (
cosa que yo no creo que tenga), pero cuando se lo ves a alguno, el respeto es máximo. No estas hablando con cualquiera, porque sabes que, si se lo propone, llegará a cumplir su sueño. Trabajar con uno de ellos es magnífico y es una de las pocas experiencias
gratificantes que te puedes llevar de una escuela de cine, si encuentras a alguien en dichas condiciones. No
conté en mi estancia en la
TAI a más de 3 que verdaderamente fueran así y, curiosamente, no es que me llevará especialmente bien con ellos. Soy un tipo raro y, en esa época, más. Pero ya ampliaré la información.
Me falta alguno por ahí, pero creo que son los más destacados y los que definen perfectamente una clase de cine.